Con mis amigos Catala
nes (Jordi y Juli) tomamos la ruta hacia el norte. Como si quisieramos atravesar los terrenos hasta llegar a Francia. Se llama Costa Brava, por el carácter pedregoso, salvaje. Es algo fuera de lo habitual, muy pintoresco, de pequeños pueblos, hermosas playas. Abarca unos 200 km de superficie, y aún se pueden encont
rar esas perlas inhóspitas (que a uno tanto le gustan) "no tocadas por el hombre", con una soñada vista del mar Mediterráneo. Nos perdimos por los caminos hasta que llegamos a un pueblo llamado Tossa de Mar. Situado en las cercanías de la ciudad de Girona, constituye una antigua población de pescadores, con una amplitud cultural e histórica que atrapa. Tiene vestigios prehistóricos de la era
Romana, fue el refugio de artistas intelectuales y actualmente es un potente foco de atracción. Indescriptible el estar tomando mate ahí, sentado y con unos imponentes muros,castillos medievales, mirando el océano. Si bien no era un lugar que tenía pensado visitar, me pareció precioso. Pequeño, antiguo, pero perfectamente conservado, lleno de sitios por explorar y con una gran paz; que contagiaba.
nes (Jordi y Juli) tomamos la ruta hacia el norte. Como si quisieramos atravesar los terrenos hasta llegar a Francia. Se llama Costa Brava, por el carácter pedregoso, salvaje. Es algo fuera de lo habitual, muy pintoresco, de pequeños pueblos, hermosas playas. Abarca unos 200 km de superficie, y aún se pueden encont
rar esas perlas inhóspitas (que a uno tanto le gustan) "no tocadas por el hombre", con una soñada vista del mar Mediterráneo. Nos perdimos por los caminos hasta que llegamos a un pueblo llamado Tossa de Mar. Situado en las cercanías de la ciudad de Girona, constituye una antigua población de pescadores, con una amplitud cultural e histórica que atrapa. Tiene vestigios prehistóricos de la era
Romana, fue el refugio de artistas intelectuales y actualmente es un potente foco de atracción. Indescriptible el estar tomando mate ahí, sentado y con unos imponentes muros,castillos medievales, mirando el océano. Si bien no era un lugar que tenía pensado visitar, me pareció precioso. Pequeño, antiguo, pero perfectamente conservado, lleno de sitios por explorar y con una gran paz; que contagiaba.
Hola Maxi!!!
ResponderEliminarMe encanto poder leer tus experiencias del viaje.
Un abrazo!!!